Por Gabriela Fernández e Isidora Fontánez
El pasado 10 de noviembre se realizó el último debate presidencial de cara a las elecciones 2025, organizado por la Asociación Nacional de Televisión (ANATEL).
En ese contexto, el candidato republicano José Antonio Kast afirmó en el bloque de preguntas dirigidas que existe un déficit en el gasto del país en salud mental y comparó la situación chilena con el estándar de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).
En ese sentido, afirmó que “no llegamos al 7% que dice la OCDE que gastan la mayoría de los países, llegamos al 2,5%”.
El equipo de FactChecking.cl se contactó con el Ministerio de Salud y, tras revisar cifras oficiales, se determinó que la afirmación es engañosa.
En promedio, los países de la OCDE destinan el 6,7% de su presupuesto sanitario a salud mental
El informe de la OCDE Mental Health Promotion and Prevention, realizado en 2025, indica que, en promedio, los países del bloque destinaron el 6,7% de su presupuesto sanitario a la salud mental.
El documento señala que existen importantes diferencias en gasto en salud mental según ingreso del país. En países de ingresos bajos se gasta alrededor del 0,5% del presupuesto de salud en salud mental, mientras que en países de ingresos altos es alrededor de un 5,1%.
En ese sentido, se podría afirmar que esta parte de la frase mencionada por el candidato republicano es verdadera.
Chile destina a salud mental un 2% del presupuesto nacional y un 4,5% del presupuesto del Minsal
Según el informe “Propuesta de un modelo de financiamiento sostenible de la Salud Mental en Chile” de la División de Prevención y Control de Enfermedades (DIPRECE) de la Subsecretaría de Salud Pública, la proporción del gasto público en salud mental en Chile llega al 2%.
Si bien esta cifra es similar a la que señaló Kast en el debate, es importante precisar que este porcentaje corresponde al monto destinado a salud mental del total del presupuesto de la nación.
Desde el Minsal sostuvieron que, considerando el presupuesto del ministerio, se destina un 4,5% de este a salud mental.
En conclusión, la frase dicha por José Antonio Kast es engañosa. El candidato comparó las cifras de salud mental bajo un parámetro internacional que es medido en base a los presupuestos sanitarios. Al replicar el ejercicio, resulta que la cifra real es el doble a la señalada por el candidato.