Fact checking a los primeros meses del Presidente Sebastián Piñera

Ley de Fármacos

“De las 600 moléculas que existen, solamente hay 200 que tienen bioequivalencia. Nosotros vamos a avanzar en 200 más; o sea vamos a crecer en un 66% de bioequivalencia”. Ministro de Salud, Emilio Santelices.

El ministro de Salud, Emilio Santelices, utilizó datos del Departamento de Fármacos de la División de Políticas Saludables y Promoción del Ministerio de Salud, para justificar su afirmación durante el lanzamiento del comparador de precios en el marco de la nueva Ley de Fármacos el 7 de mayo de éste año. Santelices asegura que, durante el actual gobierno, se logrará tener 400 moléculas con bioequivalencia.

Por Catalina Tapia

Efectivamente en Chile y como indicó el ministro de Salud, existen 200 principios activos o moléculas bioequivalentes. Esta información está respaldada por el listado de productos con bioequivalencia que publicó en 2016 el Instituto de Salud Pública. Sin embargo y según indican los expertos, a la promesa que hizo Santelices, le faltan datos relevantes de contexto y de proyección en el tiempo.

Mauricio Huberman, Presidente del Colegio Químico Farmacéutico, dice que el problema de ésta afirmación reside en un tema económico. “Si no se quiere crear escasez de productos, va a ser difícil que esto se pueda hacer, porque el costo de cada molécula de bioequivalencia es de cerca de 60 millones de pesos. Si a un laboratorio se le pide hacer 10 moléculas, serían 600 millones de pesos, y a veces los laboratorios en tres o cuatro años no cuentan con ese dinero para hacer la inversión. Por lo mismo, siguen haciendo los productos que dejan más rentabilidad y los otros los hacen desaparecer”, dice Huberman.  Esto, según el experto, generaría una escasez de aquellos productos que antes se comercializaban de forma más barata.

Por su parte, Cecilia Veas, Química Farmacéutica de la Universidad Católica, coincide con la opinión de Mauricio Huberman. Piensa que para lograr una propuesta así, se necesitan recursos y tiempo (más de los cuatro años que dura el gobierno de Sebastián Piñera). Además, afirma que existen medicamentos que no tienen estudios de bioequivalencia en Chile y que, por lo mismo, no se podría generar su bioequivalente. “En primer lugar, para que exista bioequivalencia tienes que tener el medicamento innovador, es decir, el primero que salió al mercado y que tiene la patente, y los alternativos que son los que deben comprobar la bioequivalencia frente al innovador. En segundo lugar, la bioequivalencia se ve sólo para ciertas presentaciones de medicamentos, los fármacos inyectables o los jarabes, por ejemplo, no tienen estudios de bioequivalencia aquí en Chile. Por lo tanto, de ser 600 moléculas en Chile, habría que evaluar cuáles de esas tienen alternativos en el mercado y cuáles son sus presentaciones”.

Ante esta situación, Iván Saavedra, Químico Farmacéutico de la Universidad de Chile, quien fue premiado por el Colegio de Químico Farmacéuticos de Chile como el profesional más destacado del país en el área de docencia e investigación, comenta que la propuesta del ministro Santelices es posible de lograr por tres razones. Primero, porque el Instituto de Salud Pública acepta que los medicamentos que se registran traigan sus estudios de bioequivalencia hechos en los países de origen. Luego, porque el ISP también permite que las industrias nacionales realicen sus estudios de bioequivalencia en el extranjero. Y, finalmente, porque existen muchos laboratorios inscritos y vigilados por el ISP que están inactivos en el país, y que podrían reactivarse para generar estudios de bioequivalencia. “Sólo hay que tener voluntad política para exigir la bioequivalencia y controlar la calidad de los estudios”, comenta Saavedra.

Lost Password